8 de diciembre de 2011

La luces de Tintoreto. . . .

Hay días en que necesito llenarme de luz,. . .  la luz, es fuerza, animo, es ver la vida desde otro punto de vista. . . siempre les deseo "mucha luz" a todos. . . . . . para mi es como desearles lo mejor .
Podríamos hablar de la luz, desde muchos puntos de vista, religiosos, místicos, históricos, pero hoy , me acorde de la luz de Tintoreto. . . . . . cuantos de ustedes lo recuerdan??, saben quien fue. .  ????
Este extravagante pintor, aun nos sigue llenando con su  magia, este año en la bienal de Venecia,   la muestra de arte contemporáneo por excelencia,  en  su edición número 54 con  el título ILUMInations., no paso desapercibido, no podía quedar afuera  en el pabellón de Italia,  La última cena , de Jacopo Robusti, Tintoretto (1591, San Giorggio Maggiore),  la ubicacion de la pieza, es un perfecto ensamble    para una exposición que mira al siglo XVI  y nos lleva a  reflexionar sobre el siglo XXI, y se hace la luz!!!, 
Han trasncurrido 420 años pero su obra  sigue siendo  joven y hermosa, osada, sugerente y provocadora, propia de un artista tan innovador que todavía hoy nos aturde intelectualmente. Tintoretto pintaba de forma desvergonzada para los cánones de su tiempo: su técnica rompía con la tradición. Utilizaba una cantidad mínima de capas de óleo con unas pinceladas tan fuertes y expresivas que daban la sensación de estar inacabadas.Vertiginoso, siempre rozando el filo de lo no probable, con un  marcado radicalismo  que reconocieron artistas posteriores como El Greco, Rubens o Velázquez. Fue un artista que no conoció limites , atrevido, con una gran dosis de exceso, que resultaba difícil para sus contemporáneos, rígidos y atados a técnicas mas duras , mas almidonadas, sin embargo , movimientos posteriores como el impresionismo, o el espectador de nuestro tiempo, logran captar , toda la estética de su creación .

Para muchos fue el artista veneciano por excelencia , pero nunca retrató la ciudad, como  lo hicieron otros artistas como,  Canaletto o Guardi. Tintoretto , nos regalo el alma de Venecia, sus  códigos y sus  secretos. Vivió y trabajó, en la Fondamenta dei Mori, en Canarreggio donde está la iglesia de Nuestra Señora del Orto donde fue enterrado. Salió de su ciudad  ocacionalmente a lo largo de  su vida , fue odiado, envidiado, querido o respetado exclusivamente por su pintura. En su taller se dice que había una inscripción que “El dibujo de Miguel Ángel, el color de Tiziano”, constituyen el particular mantra artistico del pintor.

Pintó mucho , pero no todo es magnífico, realizó  grandes obras de una enorme profundidad conceptual y narrativa. La última cena es un claro ejemplo  de ellas, con figuras que se incorporan a   un escenario dominado por  la   minuciosidad teatral, con   posturas complejas,  cargadas de dramatismo. Una trepidante perspectiva, llena de diagonales y tensión nos introduce en el espacio de manera inevitable. Cristo, inclinado hacia San Juan, le ofrece el pan y el vino mientras los demás personajes presentan diferentes actitudes. Una auténtica coreografía que necesita de un espectador dinámico, que busque los ángulos y los pueda leer de manera activa.

Y la luz. Una luz imperceptible que emana de las figuras creando una atmósfera alucinante que profundiza en la narración de forma casi cinematográfica.

Poesía y prosa, realidad e imaginación se mezclan es esta obra que cautivó a Henry James, a Sartre, a Virginia Woolf (“Hasta que no se ha visto a Tintoretto, no se sabe lo que la pintura es capaz de hacer”), a Rafael Alberti (“Me enveneno de azules Tintoretto”) y a tantos otros escritores que reconocen en La última cena una obra narrativa de una pureza fascinante.

Junto a La última cena, el visitante de la Bienal admiro,  La creación de los animales (1550), y El robo del cuerpo de San Marcos (1562), ambas procedentes de la Galería de la Academia.

 Se muestra   una descontextualización del artista y de sus obras: en donde se ve   la fuerza del arte ,  una obra antigua insertada en el  arte contemporáneo, nos hace verla  desde otro angulo , diferente a como  se ve  en una iglesia o en un museo, dominada por la  solemnidad.

 Para conocer a Tintoretto hay que caminar por Venecia ,  perderse en sus calles e iglesias, emocionarnos  en La Escuela Grande de San Rocco y rendirnos ante la magnitud  de su arte en Madonna dell'Orto .

3 comentarios:

  1. Genial, sencillamente deslumbrante, solo un pequeño aporte,a pesar de ser ciudadano Veneciano, nunca pintó a Venecia.Felicitaciones por el tema. (ESEPRO NO ABURRIRTE CON MIS COMENTARIOS CASI SIEMPRE CON LA IRRESPONSABILIDAD QUE ME CARACTERIZA).
    YO.

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  2. Es muy cierto lo que me dices. . . . algún día, veré la obra de Tintoreto!!!!
    No eres irresponsable, todo lo contrario, y tus comentarios, me enriquecen. . . porque sos una persona que respeto profundamente!!!!

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  3. La pregunta es Tiziano o Tintoretto. (creo es cuestión de gustos,,,,,yo escogería a Tintoretto. ¿y ud)????

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