10 de septiembre de 2011

El arte de defraudar
















Un título, que habré una gama inmensa de posibilidades. . .  de temas. . .   defraudación  tributaria, . .  fiscal. . . . Científica . . . .  personal,  aunque en este aspecto, no creo que en eso de. . . . “que te defraudan”, sino   que te . . .dejas  defraudar. . . . pero es una apreciación personalisima . . . . . . . . . . pero a nada de eso me referiré. . . al menos no en este post. .
Y entonces se preguntaran por donde encarare hoy el tema??????. . . . . . . por la defraudación  que se da respecto a las obras de arte. . . . . . . no es un tema nuevo, desde siempre se han falsificado las obras de  arte, en forma muy sofisticada, cuidando los mínimos detalles, y pasando los controles más rigurosos de Galerías famosas , tales  como  el , Museum of Modern Art (Es el museo de arte moderno más completo del mundo e incluye obras tan famosas como La Noche Estrellada de Van Gogh, Las señoritas de Avignon y La Cabra (1950), de Pablo Piccaso),  o Der Sturm Gallery, Berlin,  entre otras. . . .
Pintores como Salvador Dalí y Pablo Picasso son los más falsificados, según las investigaciones de varios expertos.
Desde 1985 se detectó en Estados Unidos la venta de Dalís falsos, que fueron valorados en más de 720 millones de dólares. En 1987 se emprendieron acciones legales en Japón, donde las falsificaciones se vendieron en unos 34.5 millones de dólares.
En 1988, cuatro propietarios de galerías fueron procesados en Nueva York por falsificar obras del pintor; en 1990 se descubrieron mil apócrifos en Barcelona a punto de salir a la venta, y en febrero de 1994 se presentó el libro “Salvador Dalí: La obra pictórica”, un catálogo completo con el que se buscó poner fin a las falsificaciones.
Un caso que  llamo mucho  mi   atención, fue el caso de cuatro alemanes, ellos protagonizan ( todavía se está celebrando el juicio). . . una de las historias de falsificaciones de arte más escandalosas de los últimos años. Engañaron a expertos reconocidos y vendieron obras por casi 16 millones de euros.   Inventaron una historia para justificar su amplia colección de pinturas. Hicieron agujeros de gusano en la madera para fingir antigüedad y putrefacción. Consiguieron clavos oxidados para darle credibilidad a la puesta en escena. Y según los investigadores, pusieron al menos 43 obras pictóricas en el mercado. Esa es la increíble trama que armaron cuatro alemanes para sustentar el lucrativo negocio que montaron gracias al talento artístico de uno de ellos y al talento mistificador del resto.
Ellos armaron,.. . . .  como en un buen guión  de cine,  todo un pasado ficticio para justificar la posesión de una vasta colección de obras de arte antiquísimas , 11 de las cuales fueron vendidas por casi 16 millones de euros, aunque los investigadores sospechan que habría al  menos otras 43 pinturas dando vueltas por museos y colecciones privadas.  Cuál era  la historia , que ellos vendían????. . . Según  ellos , el abuelo de uno de ellos ,  Werner Jägers, había comprado una enorme colección al galerista Alfred Flechtheim en 1937. Esa misma colección fue cuidadosamente escondida durante la Segunda Guerra Mundial, decían los estafadores.
Jägers  era amigo del también coleccionista Johan Wilhelm Knops, abuelo de  otro de los acusados. Y así fueron gestando  la trama de esta estafa y crearon la leyenda de la "colección Jägers" y de la "colección Knops", asegurando que tras la muerte de Jägers en 1992 tuvieron acceso a las obras, las que empezaron a ofrecer en casas de subastas a partir de 1995. Por la falsificación de "La Forêt", de Max Ernst, por ejemplo, alcanzaron la  nada despreciable  cifra de 5,5 millones de euros.
Uno de ellos . . . .  un pintor sin mayor éxito con sus propias obras, era el encargado de realizar las falsificaciones, mientras que sus amigos se preocupaban de las ventas y hacer los contactos con las casas de subastas y potenciales interesados. Uno de  los que creyó en  esta trama, fue el actor estadounidense Steve Martin, quien compró por 700 mil euros la obra "Paisaje con caballos", supuestamente pintada por el expresionista alemán Heinrich Campendonk,  Para mantener el negocio en alza, se preocupaban de buscar información sobre obras declaradas pérdidas o poco conocidas incluso por especialistas, a varios de los cuales también consiguieron engañar.
 Pero no existe el crimen perfecto, cometieron un error,  que les costó el imperio que habían construido. Para los marcos de sus pinturas falsas (supuestamente creadas en distintos años del siglo pasado) usaron madera que provenía del mismo árbol y además aplicaron un titanio que no existía en la década de 1930.  Entonces todo se vino abajo, la estafa salió a  luz. . . . . . . .Ahora, me pregunto. . . cuantas de las obras que admiramos en Museos, casas de arte, etc, son verdaderas????

2 comentarios:

  1. Como siempre, un lujo leerla.

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  2. Bueno , yo les daría trabajo a estos sujetos persiguiendo a los falsificadores , nadie mejor para atrapar a un ladrón que otro buen ladrón,y realmente lo que lograron tiene su talento implicito,y si tienes razón que estaremos mirando, la obra original o la original obra.???

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