22 de junio de 2010

Algo de Ajedrez

Es una de mis pasiones,. . . . . cuando quiero evadirme. . . . siempre juego al ajedrez. . . . . . que haciendo un poquito de historia   dice   la leyenda que el brahmán Sissa Ben Dari lo creo para distraer su rey, no es muy cierto que el ajedrez haya sido pensado por solamente una persona. Existen muchas teorías acerca del origen del ajedrez y una de la más acertada cree que este juego tiene sus comienzos en la India, ya que hay escritos demás de 500 años antes de nuestra era en los que hay referencias al juego de chaturanga, juego que es considerado antecesor del ajedrez.

Lo que si se puede afirmar es que fueron los árabes los que en el siglo VIII lo introdujeron en España.
. . . . . . . . .  ahora despues  de haber leído, todas las  costumbres y curiosidades  de los grandes jugadores. . . . . . . me lo estoy pensando!!!!!!!!!
Yo se las cuento. . . . . . . y ustedes sacaran sus conclusiones, ja ja ja ja

Anatoly Karpov y Viktor Korchnoi

"En 1978 se jugó el XXVIII Campeonato del mundo entre Karpov y Korchnoi.

Despues de una lucha en la que se cuenta que se tuvo que poner un tablón separador debajo de la mesa porque Korchnoi y Karpov se daban patadas, que Korchnoi se quejaba de que a Karpov le pasaban mensajes "codificados" en los yogures que comía durante la partida, y otras historias parecidas, Karpov ganó."
"El match de 1978 entre Karpov y Korchnoi disputado en Baguio (Filipinas) estuvo plagado de incidentes que formaban parte de la guerra psicológica que ambos bandos utilizaron.
La presencia de gurús, parapsicólogos y demás, ha quedado ya como anécdota."
"Karpov defendió su título de forma exitosa ante Korchnoi en 1978 y 1981 en Filipinas e Italia respectivamente.
Ambos encuentros estuvieron cuajados de situaciones polémicas; presión sobre la esposa de Korchnoi retenida en Rusia, los famosos parapsicólogos contratados por Karpov, espionaje de la KGB, etc."


Aron Nimzowitsch


Recibió el consejo de su médico en el sentido de que hiciera más ejercicio.
A partir de entonces, hizo caso de la recomendación y empezó por practicar diversos movimientos gimnásticos durante el torneo en que participaba.
Cuando no le tocaba mover sus piezas, se iba a un rincón de la sala y la emprendía con sus genuflexiones o algo parecido.
Varias veces, dejó estupefactos a los espectadores, al ponerse boca abajo.

A. Frydman (Maestro Polaco)

En el curso de un torneo ajedrecista que se celebraba en Polonia, perdió los estribos, según se informó, y empezó a correr por todo el hotel, completamente desnudo, al tiempo que gritaba: "¡Fuego!".

Wilhelm Steinitz
En 1897, empezó a albergar la ilusión de que podía hablar por teléfono sin hilo ni auricular y su secretario le sorprendía a menudo esperando respuesta a través del invisible audífono.
También solía acercarse a la ventana, donde hablaba y cantaba, quedándose después a la espera de una contestación.
El secretario informó de ello al cónsul norteamericano, quien sugirió que se recluyese a Steinitz en un sanatorio.
En 1900, pensaba que podía emitir corrientes eléctricas, con la ayuda de las cuales le sería factible mover las piezas a voluntad.
Aseguraba estar en comunicación eléctrica con Dios y que podía darle de ventaja un peón y las blancas.


Alekhine y su famoso gato llamado "chess"
Una de las extravagancias que mas dieron que hablar en el match Alekhine-Euwe de 1935, era la inaudita costumbre del primero de llevarse consigo a la sala de juego a sus dos gatos, "Lobeidah" y "Chess". Veamos lo que opinaba Euwe al respecto:
En la segunda parte del match, antes de cada partida, dejaba los gatos en el tablero, que se dedicaban a oler las piezas.
A veces, incluso los echaba durante el juego.
Pero no creo que Alekhine hiciera eso intencionadamente con ánimo de molestarme.
Para él era una forma de distraerse, o quizá de darle confianza.
En una ocasión apareció con un suéter que tenía un gato por motivo...".


Mihail Botvinnik

En un pequeño fragmento de su magnífico libro "Mis Geniales Predecesores, Volumen 2" (esta serie de libros del "Ogro de Bakú" es fascinante, por lo que desde aquí se los  recomiendo su lectura.), Kasparov hace esta sorprendente revelación sobre una entrevista que mantuvo con Botvinnik en 1973 a fin de solicitar su ingreso en la famosa escuela de ajedrecistas del excampeón mundial:
Mihail Moiseevich planteó sus preguntas favoritas, como "¿analizas tus propias partidas?", y "¿practicas algún deporte?". También recuerdo cómo me asusté cuando vi que, de repente, ¡hizo el pino sobre una silla! * Este concreto ejemplo demuestra de lo que una persona es capaz, incluso a los 62 años (aunque, en realidad, seguía pudiendo hacerlo a los 77).
Hacer el pino :Ejercicio gimnástico que consiste en poner el cuerpo verticalmente con los pies hacia arriba, apoyando las manos en el suelo. (En el caso de Botvinnik, más complicado todavía; ¡en una silla!)

Mihail Tahl

Tal vez su anécdota más famosa es la partida en la que estuvo pensando durante una hora como sacar un hipopótamo de un pantano:
La famosa anécdota del hipopótamo de Tahl
De una entrevista que le hicieron:
 Durante una partida, ¿Te vienen a la mente ideas que no tengan nada que ver con el ajedrez?
Tahl: ¡Continuamente! Nunca olvidaré, por citar un ejemplo, mi encuentro con el maestro Eugenio Vasiukov (Kiev, 1964), durante uno de los campeonatos de la URSS.
La posición en el tablero era muy compleja, y yo pensaba sacrificar un caballo.
No era una variante muy clara, puesto que existían muchas posibilidades.
Comencé a calcular y me horrorizó la idea de que el sacrificio fuera falso.
Las ideas se me amontonan en la cabeza: una respuesta del enemigo correcta en determinada situación la traspasaba a otra variante y allí, naturalmente, ese movimiento era inoportuno por completo.
Lo concreto es que en mi cabeza se formó un montón caótico de movimientos, a veces incluso sin ninguna relación entre sí, y el "árbol del análisis", tan recomendado por los entrenadores, comenzó a crecer de manera monstruosa.
No sé por qué, pero en ese momento recordé la célebre poesía infantil de Chukovski:
¡Oh, qué dificil es el trabajo
De sacar a un hipopótamo del pantano!
No podría explicar en base a qué asociación este hipopótamo se metió en el tablero, pero la verdad es que, mientras los espectadores creían que estaba analizando la posición, yo pensaba en cómo demonios podría sacarse a un hipopótamo del pantano.
Recuerdo que en mi cabeza se amontonaban cabrestantes, palancas, helicópteros e incluso, una escalera de cuerda.
Después de numerosos intentos no encontré ningún método aceptable de sacarle del pantano, y pensé con amargura: "¡Pues que se ahogue!".

Y bien. . . . . son algunas de las exentricidades  de estos hombres brillantes.

2 comentarios:

  1. jajaja...anniiiita. Primero, felicidades por tu selección charrúa. Luego, mira, el ajedrez a mi me gustó mucho en mis tiempos de enseñanza media, donde con mi amigo César Garrido manteníamos un tablero debajo del banco o mesa de estudio. y a menudo, principalmente en clases de filosofía, movíamos las piezas. Cuando ya era mucho el tedio de la clase, fingíamos fumarnos unos cigarrillos haciendo pura mímica, hasta que la profe (guapa ella) nos pedía que por favor apagáramos los cigarrillos en su clase. jajja, ves, el ajedrez siempre trae gratos recuerdos a los que un día lo jugamos. Hoy, me impacienta jugarlo, ando demasiado apurado y no tengo a mi amigo César cerca como para invitarlo a una partida. Y algo curioso... Ud colega es la primera mujer que conozco que lo juega.
    un abrazo con cariño... y yo muevo las blancas para la "apertura del alfil".jaja.

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  2. Hola Ivan. . . . cuantas cosas en comun!!!!y que lindo esos recuerdos de esa época dorada, que es la epoca de estudios, . . . para mi , una de las mas lindas.-
    Y . . . si juego al ajedrez, jajaaja, y colega, estaria dificl la partida con usted.-
    Un gran cariño para ti y toda la familia.

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